14:33 hs. 13 años atrás, entre alegría, dolor, llanto, miedo, cansancio llegó a mis brazos Alejandro. Lloré casi toda la tarde incrédula, le veía perfecto y había salido de mí ... así de formado ... entero. Era una personita. Él y yo y mucho ruido alrededor que al principio no pude ni supe silenciar. Con el tiempo nos escuchamos más nosotros y nos fue mejor hijito. Nuestro instinto es la mejor brújula.
